TIPOS DE INVERSORES.
LOS BOLSISTAS ESPAÑOLES.
Un Retrato-robot.
http://canales.elcomerciodigital.com/empresa/informes/060430.htm
Sexo: Varón ( un 58% son hombres y un 42%, mujeres ).
Edad: entre 35 y 55 años ( Un 57% de los inversores se sitúan en esta franja de edad. Los menores de 35 años sólo suponen un 2% del total ).
Categoría social: clase media o media-alta ( seis de cada diez inversores pertenecen a estas clases sociales ).
Situación laboral: trabajador con buena formación ( un 27% de los inversores tiene estudios universitarios ).
Localización: vive, principalmente, en Cataluña, Madrid o País Vasco.
LOS DIFERENTES TIPOS DE INVERSORES EN BOLSA
El fundamentalista
Sus decisiones a la hora de invertir se basarán en el Análisis Fundamental, por lo tanto recopilará cuidadosamente estadísticas económicas, informes sobre las diferentes empresas, interpretará y evaluará diferentes escenarios y en base a toda esa información establecerá un precio objetivo para el valor.
El mayor problema al que se enfrenta, es que mientras espera que el valor alcance su precio objetivo, las bases sobre las que fundamentó su análisis pueden cambiar radicalmente debido a detalles que ni el más avezado de los analistas habría sido capaz de predecir.
El fundamentalista puede tener un éxito enorme si comprende las limitaciones de sus métodos, pero en la práctica la mayoría fracasan después de intentar predecir el movimiento de los valores durante unos años y se dedican a dar explicaciones a "balón pasado" de lo que ocurrió el día anterior.
El alquimista
Son aquellos que se pasan toda su vida en busca de la fórmula secreta que les permita de forma sistemática vencer al mercado. El problema suele ser que siempre piensa que lo ha conseguido.
De esta forma, cuando cree que dispone de un sistema con el que podría obtener beneficios de manera sistemática, se pone a probarlo en secreto, llevándose la sorpresa de que casualidades de la vida, en esos días empieza a dejar de funcionar. Sorprendido empieza a investigar el motivo por el que ha fallado, llegando a la conclusión de que se debe de combinar con otros indicadores para que funcione correctamente. Una vez corregido el error, lo pone a prueba nuevamente, viendo que inexplicablemente le vuelve a fallar, por lo que comienza a incluir nuevos supuestos o excepciones a la fórmula original. Aún así y a pesar de que durante los últimos cincuentas años anteriores está demostrado que habría obtenido unos beneficios extraordinarios, resulta que en el momento actual no hace más que proporcionales pérdidas.
El principal problema de este tipo de inversor es que nunca acaba de reconocer que no encuentra la fórmula mágica, por el simple hecho de que ésta no existe.
El técnico
Este inversor basa sus decisiones de inversión en el Análisis Técnico, es decir, en el estudio del gráfico de la cotización. De esta forma el analista técnico piensa que toda la información se encuentra reflejada en los gráficos y a través de ellos va a ser capaz de predecir no sólo los movimientos de la próxima semana, sino también los de los próximos años.
Este tipo de inversor puede llegar a ganar mucho dinero si es capaz de identificar la tendencia del mercado en cada momento y además con muy poco esfuerzo, ya que el estudio de gráficos no lleva demasiado tiempo. El problema suele ser que gran parte de los analistas técnicos llegan a una determinada conclusión (hay que comprar o que vender) basándose en un cúmulo de acontecimientos que poco tienen que ver con los gráficos y luego intentar dibujar en el gráfico, las líneas que apoyan la conclusión a la que habían llegado previamente.
El mira-pantallas
Es el clásico inversor que se pasa un montón de horas cada día delante de un ordenador, sin perder de vista la cotización de sus valores. Además de ver la evolución minuto a minuto de sus valores, se fija en el volumen de operaciones, en quién compra y quién vende y en cuándo lo hace.
En una época alcista de bolsa puede llegar a ganar mucho dinero, sobre todo en las operaciones intradía, pero el problema es que al cabo de unos años, el estrés y los nervios le acaban pasando factura, por lo que termina más quemado que el palo de un churrero y tiene que parar.
El incrédulo
Después de haber estado siguiendo durante varios años el mercado se ha dado cuenta que ni el Análisis Técnico, ni el Fundamental, ni siquiera los denominados "expertos" son capaces de predecir lo que va a hacer el mercado el día de mañana.
Por lo tanto se ha convertido en una especie de agnóstico que rechaza cualquier método de predicción y piensa que el mercado se mueve de forma aleatoria e imprevisible. De esta forma o habrá abandonado la idea de invertir en bolsa o lo hará en base a su propia intuición, pero consciente de que el resultado de la operación dependerá más de la suerte que de cualquier otro factor.
La verdad es que en ciertos momentos si que da la sensación de que el mercado se mueve aleatoriamente, pero de ahí a pensar que lo hace siempre va un trecho.
El negociante
A este tipo de inversor nunca le gustaron las matemáticas ni la estadística, ya que piensa que no valen para nada y menos para ganar dinero. No es un alquimista ni un incrédulo. Su método consiste en una combinación de espionaje económico-fundamental y de interpretación de los gráficos.
Si el negociante se conoce a sí mismo y sabe lo que son sus métodos, puede ser el que más ganancias obtenga dentro del mercado. Si por el contrario, es incapaz de combinar e interpretar la diferente información de la que dispone, puede terminar siendo víctima de su propia psicología y puede acabar en la ruina.
EL 64,59% DEL EFECTIVO NEGOCIADO EN BOLSA HECHO
POR EXTRANJEROS
El 64,59% del importe efectivo de las compras de valores que se realizaron en el parqué en el ejercicio 2004 se llevó a cabo por inversores extranjeros, según se desprende de un informe de Bolsas y Mercados Españoles (BME).
Las sociedades por cuenta propia realizaron operaciones de compra que supusieron el 12,20% del efectivo negociado por los miembros de la bolsa, mientas que las instituciones de inversión colectiva y sociedades no financieras ejecutaron operaciones que representaron el 9,75% del efectivo que se negoció en el parqué en 2004.
El 7,73% del importe total de las compras de valores se llevaron a cabo por los bancos para su propia cartera y los inversores minoristas, que realizan sus operaciones personalmente, ejecutaron órdenes que supusieron el 5,73% del efectivo total.
No obstante, este tipo de inversores son los que mayor número de operaciones realizan, ya que éstas suelen ser de importes más pequeños, y en 2004 el 44,16% del total de las operaciones las realizaron los inversores minoristas.
Los no residentes acapararon el 36,85% del total de las compras que se ejecutaron en el parqué, mientras que las instituciones de inversión colectiva y sociedades no financieras llevaron a cabo una de cada 10 operaciones que se realizaron el ejercicio pasado.
Los bancos, sin embargo, realizan operaciones de elevada cuantía para su cartera de inversiones, ya que el número de operaciones que ejecutaron representan sólo el 5,63% y las sociedades ejecutaron el 3,34% de las compras que se llevaron a cabo en 2004.
ESTILOS DE INVERSIÓN: GANADORES, UTILITARIOS E IRRACIONALES
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Fuente: Lawrence Harris, Professor of Finance; School of Business Administration, University of Southern California