www.bolsamadrid.es/esp/contenido.asp?menu=3&enlace=/esp/mercados/deuda/deuda.htm Nueva composición del IGBM segundo semestre 2008. El Comité de Gestión del IGBM ha decidido, de acuerdo con las Normas Técnicas para la Composición y Cálculo de la familia de índices, aprobar la composición del IGBM y del Índice Total para el segundo semestre del 2008.
En función de los datos de contratación y capitalización del año, se incorpora un nuevo valor en el índice y se da de baja a cuatro valores, con lo que el IGBM y el Índice Total en el segundo semestre del año se compondrá de 133 valores, cinco más que en el mismo período de 2007. El Comité también ha aprobado el cambio de nombre del Índice del subsector "Bancos" por "Bancos y Cajas de Ahorro". En el apartado correspondiente a la ponderación de valores el Comité ha acordado que a partir del mes de julio de 2008, la ponderación de una compañía en el IGBM se fijará teniendo en cuenta el porcentaje de capital en libre flotación o free-float de cada compañía integrante del IGBM redondeado al alza hasta la decena superior. Por ejemplo, si un valor tiene un free-float del 28,23% su ponderación en el IGBM será del 30%. Para determinar el free-float el Comité de Gestión tendrá en cuenta los registros de participaciones significativas de la CNMV en los cuales figuran las participaciones directas comunicadas, así como aquellas contabilizadas como indirectas y que reflejan circunstancias especiales en la composición del accionariado, o hechos relevantes comunicados a la CNMV que suponen modificaciones en el free-float de cada valor. El resumen de altas y bajas respecto a la última composición es el siguiente: ALTAS: Española del Zinc, consecuencia del cumplimiento de los requisitos. BAJAS: Altadis: excluida de cotización el 25 de febrero de 2008. Logista: excluida de cotización el 16 de junio de 2008. Sogecable: excluida de cotización el 20 de junio de 2008. Sotogrande: consecuencia del incumplimiento de los requisitos Las ponderaciones finales de sectores, subsectores y valores se darán a conocer a través de la página web de la Bolsa de Madrid (http://www.bolsamadrid.es/) una vez cerrado el mercado el día 30 de junio de 2008.
WEBS AMIGAS. www.inmobiliariabarreras.net ; Apartamentos Madrid. CLASIFICACIÓN de los VALORES y TIPOS de INVERSORES. Blue Chips y chicharros, dos formas de invertir en bolsa
Son dos términos muy utilizados en ámbitos bursátiles. "Blue Chips" y "Chicharros". Y no son sólo dos términos, sino que reflejan casi dos filosofías sobre la inversión en los mercados financieros. "Blue Chips" es como se denomina a los valores más sólidos. Pertenecen a empresas estables, con poca volatilidad en los mercados, gran volumen de contratación y subidas moderadas en el tiempo. Es la inversión del medio/largo plazo, la del que busca una empresa con un negocio consolidado, que dé recurrentemente beneficios y que no esté sujeta al movimiento que puedan hacer accionistas individuales, porque al ser valores muy grandes y que, por tanto, mueven mucho dinero, es myu difícil "mover" sus precios en la Bolsa. Tradicionalmente, se han considerado "blue chips" a los bancos, las eléctricas o los operadores de telefonía. En España, Telefónica, BBVA, Iberdrola, Endesa, Santander... "Chicharros", por el contrario, son los valores más volátiles. Suelen pertenecer a empresas pequeñas, con poco recorrido histórico. Tienen una escasa contratación en el mercado y una gran volatilidad, lo que facilita subidas y bajadas importantes y, por tanto, la manipulación de sus precios. Es la inversión del cortoplacista, del que "ha oído un rumor". Son valores en los que el inversor particular está más indefenso, puesto que un movimiento a alto nivel puede hacer que gane o pierda mucho dinero. Claro, que esto es una clasificación muy tradicional. De un tiempo a esta parte, los mercados financieros se han vuelto un poco locos y los fundamentales pierden peso frente a otro tipo de análisis y consideraciones, por lo que el concepto de "gran empresa que genera beneficios de forma consistente" ya no es un elemento necesario ni suficiente para asegurar un buen comportamiento en bolsa. Clasificación de las acciones. Cuando de invertir se trata, las acciones pueden clasificarse en diferentes categorías. No todas, por supuesto, tienen las mismas características. Una simple comparación, por ejemplo, entre compañías como General Motors y America Online indica que no pertenecen a la misma industria ni sus productos o servicios guardan similitud. A partir de estas consideraciones, se pueden identificar distintos tipos de acciones. No existe un patrón único, por lo que algunos expertos difieren por defecto o por exceso en sus definiciones. Con todo, a continuación relacionamos las categorías más aceptadas comúnmente: A la cabeza de cualquier clasificación figuran las llamadas selectas, muy apreciadas por su estabilidad en la Bolsa de Nueva York ( NYSE ), conocidas en inglés como blue chips; también están las acciones de crecimiento ( growth stocks ); las acciones cíclicas ( cyclical stocks ), y las acciones especulativas ( speculative stocks ), en las que, como su nombre indica, suelen invertir aquellos que especulan con la volatilidad de esos valores en el mercado. -Las acciones Blue Chips son las preferidas en Wall Street. Se trata de compañías financieramente sólidas y, por lo general, de larga trayectoria, que, a lo largo del tiempo, han mostrado sostenidos estabilidad y rendimiento y que pagan dividendos a sus accionistas, tanto durante los buenos tiempos como durante los malos. Suelen ser las empresas más grandes y los valores que más dinero mueven en las bolsas todos los días, por lo tanto, son los valores con más liquidez. Entre ellas, por sólo citar algunas, están General Electric, IBM, Procter & Gamble, Exxon, Citigroup, Alcoa y Dupont. Son Blue Chips, en la Bolsa de Nueva York, todos los valores del Dow Jones. En España, los Blue Chips son: el B.S.C.H., Telefónica, el B.B.V.A., Iberdrola, Repsol y, sólo por el momento, mientras que Enel y Acciona no acaben de descuartizarla y borrarla del mapa, Endesa. Según los analistas financieros, sólo de las blues chips se puede tener la certeza de que siempre se encontrará comprador, estén al precio que estén, aunque haya un crac bursátil. Hay otros valores grandes y con mucha liquidez pero que no llegan a tanto como un blue chip. En Estados Unidos el Dow Jones es el índice de los blue chips. -Las Acciones de Crecimiento corresponden a compañías que se identifican por su gran potencial de crecimiento para el futuro. De hecho, cierto tipo de inversionistas acostumbra a poner la mayor parte de su capital en este tipo de valores, siguiendo una estrategia precisamente de crecimiento de su inversión. Esta estrategia es para el Medio-Largo Plazo. Estas compañías tienden a reinvertir las ganancias obtenidas con vistas a una mayor expansión futura, por lo que no suelen pagar dividendos o lo hacen en muy poca cantidad. El precio de estas acciones en el mercado puede fluctuar con rapidez, más que el de otros valores. -Las Acciones de Ingresoson aquellas que se caracterizan por proporcionar regularmente entradas al inversor. La clave radica en seleccionar aquellas compañías cuyos productos o servicios generen rendimientos mayores que el promedio de retorno de sus congéneres. A la hora de seleccionar una acción de ingreso es importante que la industria a la que pertenece la compañía figure en ese momento en una posición relevante. -Las Acciones Cíclicas se definen por el hecho de que las ganancias de estas compañías tienden a variar en determinadas épocas. Entre éstas figuran aquellas cuyos precios o ingresos suben cuando se está en presencia de un período económico favorable, y descienden cuando hay una crisis económica, por lo tanto, son valores que se mueven con el ciclo económico, entonces suelen subir más que la mayoría cuando estamos en la fase expansiva del ciclo, pero también bajarán más que la mayoría cuando estemos en la fase de recesión económica. En ocasiones, la fluctuación de estas acciones es característica para todo el sector o industria al que pertenezcan. Como ejemplos de acciones cíclicas pueden citarse las de US Steel (X) e International Paper (IP), y de no cíclicas Procter & Gamble (PG) y Coca Cola (KO). Valores Cíclicos son las constructoras y las acereras ( Acerinox y Arcelor, por ejemplo ). -Acciones no cíclicas.- en general, existen acciones que son relativamente estables durante épocas en que el mercado declina. Como ejemplos más característicos están las compañías de alimentación, los fabricantes de medicinas y las de servicios públicos ( utilities ), que en tiempos de recesión sufren menos. Valores no cíclicos son: las autopistas ( Abertis ), la tabacalera, Altadis, ( los fumadores van a seguir fumando aunque haya una crisis económica ); las petroleras, etc. www.labolsa.com DEFENDERSE DE UN CRACK BURSÁTIL. Ana Bastarrica, a 1 de diciembre de 2000. Es cierto que conviene invertir en acciones defensivas cuando las bolsas retroceden, ¿ a qué se refieren los expertos ? No es lo mismo hablar de compañías defensivas que de acciones defensivas. En labolsa.com, te ayudamos a encontrar qué acciones españolas se comportan mejor a pesar de la caída de las bolsas.
También hemos considerado interesante aclarar la diferencia entre: Compañías de alto crecimiento o acciones de crecimiento Compañías defensivas y las acciones defensivas Una acción cíclica no es lo mismo que una compañía cíclica Compañías especulativas y acciones especulativas.
www.labolsa.com/canales/108 ¿COMPAÑÍAS DE ALTO CRECIMIENTO O ACCIONES DE CRECIMIENTO? Ana Bastarrica, a 1 de diciembre de 2000. -Compañías de alto crecimiento son aquellas que históricamente han sido capaces de alcanzar tasas de crecimiento de sus ventas y beneficios muy por encima de la media de las compañías cotizadas.
En los mercados financieros, se definen a las compañías de crecimiento como aquellas que obtienen una rentabilidad de sus inversiones superior al coste de su financiación. Aunque, aparentemente, esta frase puede parecer complicada, la explicación es muy sencilla. Recuerdo que un amigo me comentaba recientemente que se estaba planteando dejar su trabajo para montar una pequeña franquicia, que se especializaba en servir cafés exóticos. Estuvimos haciendo cálculos, y mi amigo necesitaba invertir unos 20 millones. En ese momento, los bancos le ofrecían un crédito al 7%, lo cual equivalía a pagar 1.400.000 anualmente en concepto de intereses. Calculamos que la cafetería le iba a proporcionar un beneficio anual muy superior a esta cifra, asumiendo que más de X personas consumían cafés al día, y X era un número muy realista. Por tanto, la inversión parecía atractiva. Pero no salió adelante porque le surgió otra aún más interesante, que explicaré otro día.
Normalmente, una compañía consigue alto crecimiento por la simple razón de que es capaz de identificar oportunidades de inversión que le permiten obtener una rentabilidad de los fondos invertidos por encima de lo que le cuesta obtenerlos . Como consecuencia, es habitual que este tipo de compañías no repartan sus beneficios en forma de dividendos, sino que retienen una buena parte de ellos dentro de la empresa ( los contables dirían que en forma de reservas ), para reinvertirlos de nuevo en negocios muy rentables y continuar así creciendo. Por ejemplo, recuerdo la decisión de Telefónica de dejar de repartir más dividendos. La compañía explicó que había identificado oportunidades muy atractivas en las nuevas tecnologías, y que iba a invertir todo lo que fuese posible en estos negocios. En ese momento, Telefónica dejó de percibirse como un antiguo monopolio situado en un sector "maduro" y comenzó a identificarse como una empresa de alto crecimiento.
Las acciones con potencial de crecimiento no son necesariamente compañías de alto crecimiento, tal como las explicamos más arriba. Una acción con potencial de crecimiento es una acción con mayores probabilidades de subida que otras acciones de riesgo similar. En otras palabras, esta acción está infravalorada.
Si una acción cotiza por debajo de su valor objetivo, en algún momento su precio se elevará hasta su valor teórico. Durante el periodo en que la cotización está experimentando este ajuste, el inversor ganará más en esta acción que en otra acción normal. Por eso se considera una acción con alto potencial de crecimiento. Normalmente, invirtiendo en acciones de una compañía de crecimiento obtendremos retornos que son consistentes con el riesgo de esa acción. De hecho, muchas veces los inversores prefieren este tipo de compañías y, por tanto, sus acciones pueden, en algunos momentos, estar sobrevaloradas ( lo cual disminuirá su potencial de crecimiento ). En cambio, cualquier compañía, sea de crecimiento o no, puede tener potencial de crecimiento en sus acciones. Para encontrar cuáles son aquellas con mayor potencial de subida, no hay más que comparar los precios objetivos calculados por los analistas, con su cotización actual. Los valores de crecimiento son los que se ponen "de moda" en cada momento. En otro tiempo fueron la famosísima Terra y el resto de tecnólogicas; últimamente han sido las inmobiliarias, con Astroc a la cabeza. Las 2 han provocado la formación de burbujas y las 2 han acabado reventando bruscamente. Con el tiempo es de suponer que se pondrá de moda otro sector de la economía. Últimamente también son valores de crecimiento las petroloeras, por eso hace ya algún tiempo que la empresa más grande del mundo , por capitalización bursátil es Exxon Mobile, una superpetrolera de Estados Unidos, que le ha quitado el primer puesto a General Electric. www.labolsa.com/canales/107 ¿COMPAÑÍAS DEFENSIVAS O ACCIONES DEFENSIVAS? Ana Bastarrica 1 de diciembre de 2000 Las compañías defensivas son aquellas cuyos beneficios no se ven seriamente amenazados por una recesión económica. En otras palabras, sus ingresos no dependen del ciclo. Por eso se considera que son empresas con bajo riesgo, y normalmente tienen un balance sólido ( es decir, muy capaz de pagar la deuda comprometida ). Hay ejemplos muy claros en industrias como la farmacéutica, puesto que las ventas de medicamentos no dependen de la salud económica de los consumidores, o en las eléctricas, autopistas, tabacaleras, alimentación, etc. Curiosamente, en la bolsa española, Altadis es, al mismo tiempo, un valor defensivo, o sea , que sirve como valor refugio, y un valor de alto riesgo. Por otro lado, acciones defensivas son aquellas cuyo comportamiento en bolsa suele ser más estable. Es decir, no caen tanto como la mayoría de las acciones cuando hay momentos de pánico, actuando como "valores refugio", pero a cambio tampoco se disparan cuando vivimos un rally de la bolsa. Para los estudiosos de las teorías basadas en el famoso CAPM, las acciones defensivas son aquellas que tienen una beta muy baja. En la bolsa española, se enmarcan en este grupo las autopistas Abertis, o las eléctricas, como Endesa, Iberdrola, Unión Fenosa y también Aguas de Barcelona. El Banco Popular es el más defensivo del sector financiero. www.labolsa.com/canales/105 ¿COMPAÑÍAS CÍCLICAS O ACCIONES CÍCLICAS? Ana Bastarrica 1 de diciembre de 2000 Se considera que una compañía es cíclica cuando sus ingresos y beneficios están muy influenciados por el ritmo de crecimiento económico. Esto explica que sus acciones reaccionan mucho a las publicaciones de datos económicos. Son empresas que ganan muchísimo dinero cuando venden grandes cantidades de su producto, pero apenas ganan o incluso llegan a perder cuando sus ventas descienden. La razón más común suele encontrarse en el hecho de que sus costes fijos son muy grandes, y necesitan vender muchas unidades para cubrirlos. Una vez cubren sus gastos, pueden alcanzar beneficios muy atractivos. En este grupo se encuentran las Papeleras, como Ence, y productoras de Materias Primas, como Asturiana de Zinc, Acerinox, etc.
Mientras tanto, acciones cíclicas son aquellas mucho más volátiles que el resto del mercado. Se disparan cuando la bolsa sube, pero se desploman cuando las bolsas bajan. Para los estudiosos del CAPM, son las acciones con betas altas. En este sentido, la acción de una compañía cíclica no siempre es cíclica. En diciembre de 2.000, las acciones más volátiles eran las relacionadas con las nuevas tecnologías, como Terra, TPI, Amadeus, etc. www.labolsa.com/canales/106 ¿COMPAÑÍAS ESPECULATIVAS O ACCIONES ESPECULATIVAS? Ana Bastarrica 1 de diciembre de 2000. Una compañía es especulativa cuando sus activos tienen mucho riesgo, aunque también encierran posibilidades de enormes ganancias. Un ejemplo muy claro se encuentra en la biotecnología, o en la exploración petrolera. Si la medicina resulta efectiva, o si la compañía es capaz de encontrar un pozo de petróleo, la compañía va a ganar mucho dinero. Al contrario, si toda la investigación resulta fallida, la empresa habrá invertido miles de millones para nada. Las actividades farmacéuticas de Zeltia son, en este sentido, especulativas.
Una acción es especulativa cuando tiene muchas posibilidades de retornos bajos o incluso negativos, y una probabilidad muy baja de que suba más que la bolsa. En este sentido, puede ser la acción de una compañía especulativa, o puede ser lo contrario a una acción de crecimiento. Dicho de otra manera, puede ser una acción "sobrevalorada". Si una acción ha subido mucho, estará cotizando a una valoración bursátil ( en términos de ratios PER, o rentabilidad por dividendo, etc ) muy superior a la de otras acciones. Como consecuencia, tiene todas las cartas para que en el futuro el mercado decida ajustar el precio de la acción a un nivel más "normal". Esto le puede ocurrir perfectamente a una compañía de crecimiento, con una gestión y un futuro brillantes, pero que de repente se ha convertido en una de las favoritas del mercado y cotiza a unos ratios PER exagerados. El mejor ejemplo que se me ocurre, es la situación de todos los valores relacionados con las nuevas tecnologías hasta febrero del 2.000. Si históricamente las acciones con mucho potencial de crecimiento en resultados cotizan a ratios PER entre 25-35 veces, en marzo no sorprendía encontrarnos con muchas acciones que se habían convertido en las favoritas entre los inversores, y habían subido tanto que incluso cotizaban a ¡niveles PER cercanos a 100!.
Medidas por este ratio, a día de hoy, a julio de 2.007, destaca en bolsa española los altos precios de compañías como: Puleva Biotech, Inbesos, Faes, Tavex algodonera, Sniace, E.A.D.S., Urbas, Cintra, Sotogrande, Riofisa, Zeltia, Fersa, Solaria, Inypsa, Aisa, tecnocom y Avanzit, todos ellos con un P.E.R. por encima de 75, que es un disparate. Según los analistas, un P.E.R., por encima de 16 significa que el valor ya está caro. |
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EL LARGO PLAZO en LA BOLSA.
www.elmundo.es/sudinero/noticias/act-138-24.html
¿ Es Todavía la Bolsa la Mejor Inversión ?
Distintos estudios comparativos demuestran que, a largo plazo, la
renta variable es la opción más provechosa.
Por Carmen Llorente
Domingo 20 de septiembre de 1998.- En medio de las turbulencias bursátiles que azotan al mercado, muchos analistas comienzan a pensar en qué alternativas de inversión hay a la renta variable.
Algunos ciudadanos, presa del pánico, han sacado el dinero del mercado de acciones y lo han puesto en alguno de los productos de renta fija que ofrecen mayor seguridad. Otros han optado por invertir en el mercado inmobiliario, incluso hay quien ha apostado por el arte.
Antes de la hecatombe de agosto, la renta variable aparecía como la mejor de las inversiones. No era para menos. El Índice General de la Bolsa de Madrid se revalorizó un 50% hasta el pasado 19 de julio, cuando fijó el máximo histórico. No hay que olvidar, además, las grandes revalorizaciones conseguidas en años precedentes: un 42,2% en 1997 y un 39% en 1996.
Todos los productos ligados a la inversión bursátil obtuvieron, también, elevadas rentabilidades. Fue el caso de los fondos de acciones, los planes de pensiones o los depósitos bancarios de renta variable.
Pero, de repente, la Bolsa ha perdido atractivo y los ahorradores comienzan a preguntarse si es la inversión adecuada.
La respuesta depende del tiempo o la duración de su apuesta. Los analistas son unánimes. La Bolsa es la inversión más rentable en el largo plazo ( más de dos años ). No sucede así en el corto, donde la imprevisibilidad de la renta variable puede conllevar pérdidas importantes.
Mejor que los bonos. Un análisis realizado por la Dirección de Estudios de la Bolsa de Madrid revela que la adquisición de acciones durante 1980 y 1997 produjo una rentabilidad anual del 21,5%, seis puntos porcentuales más que el rendimiento obtenido por los bonos a largo plazo ( 15,3% ).
La inversión en Bolsa, en el mismo período de tiempo, ha sido también más productiva que la compra de renta fija a corto plazo. El rendimiento anual de los depósitos a un mes entre 1980 y 1997 se situó en el 13,2%.
Sin embargo, dentro del plazo 1980-1997, la renta variable no siempre ha sido la mejor inversión. Ha habido bastantes años en los que la rentabilidad de los bonos ha sido superior a la de las acciones. Fue el caso de buena parte de los ejercicios comprendidos en el periodo 1980-1984 ( ver gráfico en la página ). En los últimos 18 años ha habido varios ejercicios en los que la Bolsa ha registrado una rentabilidad negativa.
Esta evolución registrada en el mercado de acciones español es homogénea a la dada en los mercados internacionales. Así, la diferencia de rentabilidad entre los bonos a largo plazo y las acciones en Gran Bretaña entre 1919 y 1996 fue de 5,9 puntos porcentuales a favor de la renta variable, y en Estados Unidos, entre 1926 y 1990, de 5,5 puntos.
El banco de negocios británico BZW realizó el primer análisis comparativo entre rentabilidades de la deuda y la Bolsa en el Reino Unido. El objetivo era demostrar que había que invertir más en renta variable, ya que en el largo plazo siempre era más productiva.
A este estudio británico siguieron otros, y los inversores de los países occidentales, siguiendo estos análisis, aumentaron sus inversiones en Bolsa con vistas a obtener un buen beneficio en el largo plazo.
Actualmente, todos los analistas aconsejan comprar acciones si se quiere realizar una inversión a largo plazo. Pero ninguno recomienda la Bolsa con un horizonte inferior a dos años, ya que en los cortos períodos de tiempo la renta variable no sólo puede ser menos productiva, sino que puede tener un comportamiento negativo.
Los dividendos. No hay que olvidar, además, que la rentabilidad en Bolsa se obtiene por dos vías: los dividendos, un rendimiento que se conoce de antemano antes comprar las acciones y la revalorización del valor.
Según el estudio de BZW, los dividendos suponen dos tercios de la rentabilidad total de la inversión en acciones en largos espacios de tiempo.
¿Cuál es el riesgo de tener números rojos comprando y vendiendo acciones en el corto plazo? Ahorro Corporación ha realizado un estudio que mide las probabilidades de perder dinero según el período que dure la inversión. Para ello, ha utilizado la evolución histórica del Índice General de la Bolsa de Madrid en un plazo de 14 años.
Según este análisis, la probabilidad de obtener pérdidas en Bolsa cuando se invierte a un año es del 28%.
Este porcentaje va disminuyendo según aumenta la duración de la inversión. Así, cuando se compra y se vende a tres años vista, la probabilidad de perder dinero se reduce al 22,8%, y en cinco, al 19,8%.
A partir de los cinco años de inversión, el riesgo de generar pérdidas comienza a reducirse fuertemente, ya que baja al 12,7% en períodos de seis años, al 3,8% en siete, y al 1,9% en ocho.
Según el estudio de Ahorro Corporación, a partir del noveno año de inversión ya no existe ningún riesgo de registrar pérdidas.
Pero hay otras inversiones además de la renta fija y variable. ¿Qué posición ocupa la Bolsa frente a otras alternativas?
Después de la Bolsa y la renta fija, el mercado inmobiliario es la inversión más utilizada por el ciudadano español. Se dice, además, que tradicionalmente muchos inversores con las ganancias de las acciones compran pisos.
De hecho, en el último año, el mercado inmobiliario ha experimentado una importante reactivación, provocada principalmente por el crecimiento económico, la confianza de los ciudadanos en la marcha del país y la bajada de los tipos de interés. A estos factores, además, algunos analistas añaden que parte de las grandes ganancias cosechadas en la Bolsa ya se han dirigido a este sector.
Comprar pisos. ¿Pero cuál es el rendimiento de una inversión inmobiliaria? La rentabilidad en una vivienda se obtiene mediante dos vías: el alquiler y la venta del piso a un precio superior.
Actualmente, la rentabilidad de un inmueble en alquiler oscila entre el 5% y el 7%. Un rendimiento superior al que ofrece la renta fija ( las letras a un año están al 3,6% y la deuda a largo plazo al 4,42% ).
Pese a la caída de agosto, que continúa en septiembre, la Bolsa acumula una ganancia en el ejercicio del 13%, más que la rentabilidad que ofrece un alquiler de un piso.
En el largo plazo, la rentabilidad de un inmueble dependerá de la evolución de los precios. Los expertos, sin embargo, han descartado que en los próximos cuatro o cinco años vaya a producirse un boom como el de los años ochenta, cuando el precio de la vivienda se multiplicó por cinco.
La perspectiva es que los pisos aumentarán una media del 3% este año, un punto por encima de la inflación prevista, según el último informe de la Sociedad de Tasación. En otras palabras, la inversión en casas ofrece un rendimiento moderado, que puede ser superior al bursátil, dependiendo del período de tiempo y de las características del inmueble.
Hay otras alternativas, como el arte, el vino, las antigüedades... Pero comparar el rendimiento de éstas con la Bolsa es tarea imposible.
Las inversiones no financieras, a excepción del mercado inmobiliario, son muy distintas y variadas. Se pueden obtener grandes plusvalías, pero también se puede perder dinero si no se conoce el mercado. Más aún que en la Bolsa o en la deuda, para invertir en obras de arte o en una cosecha excelente de vino se necesita un gran conocimiento en la materia.
http://toros-osos-y-borricos.blogspot.com/search/label/ECONOMIA
lunes, A 15.01.07. JAPÓN: implicaciones para el inversor de largo plazo.
LA CRISIS JAPONESA
Ningún país experimentó nunca una transformación económica como la que ocurrió en Japón entre los años 1953 a 1973. La economía nipona creció a unas tasas anuales impresionantes, impulsada por su Gobierno a través de los ministerios de Comercio Internacional e Industria y de Hacienda principalmente.
El Gobierno japonés diseñó un plan de crecimiento económico a largo plazo digno del mismísimo Sun Tzu. Así, éste elegía las industrias estratégicas que liderarían el crecimiento económico del país y, por medio de concesiones de licencias a la importación y de préstamos fáciles, dirigía la inversión privada hacia estas industrias. Además, el Gobierno japonés protegería a estos sectores frente a la competencia exterior para que pudieran afianzarse en el mercado doméstico. Una vez afianzadas en el mercado nipón, las empresas estratégicas (siempre apoyadas por el Estado) comenzarían su expansión exterior hasta derrotar a sus competidoras extranjeras en su propia casa. La ayuda incesante del Gobierno japonés supuso que los directivos de estas empresas comenzaron a ignorar la rentabilidad de sus inversiones, centrándose exclusivamente en ganar cuota de mercado y en la expansión internacional.
Uno de los elementos más curiosos de la economía japonesa era el de los KEREITSU. Estos eran grupos de empresas aliadas organizadas alrededor de un banco poderoso que tenía fuertes participaciones en sus accionariados. Gracias al Kereitsu, las empresas no se financiaban con acciones ni con bonos sino que lo hacían con préstamos concedidos por su banco principal. De esta forma, los directivos nipones no se preocupaban de la opinión de los mercados sobre sus decisiones estratégicas. Dicho de otra forma, las empresas niponas no tenían que mostrar una rentabilidad respetable a corto plazo para financiarse a precios razonables.
El elevado proteccionismo del Estado durante las cuatro décadas anteriores al pinchazo de la burbuja, tranquilizaba a los ciudadanos japoneses, los cuales no se preocupaban de la calidad de los créditos que concedían sus bancos pues, en caso de catástrofe, "papá Estado" intervendría y nunca permitiría que perdieran su dinero.
Pero papá Estado estaba más preocupado con el crecimiento de su economía que con la seguridad financiera de sus ciudadanos. Así, decidió liberalizar el sector bancario para que los bancos tradicionales (muy conservadores), presionados por la nueva competencia, decidieran tomar mayores riesgos, concedieran más créditos que impulsaran la inversión y, finalmente, colaboraran en el crecimiento económico. La calidad de los préstamos y de las inversiones bancarias cayó en picado pero el incremento de su volumen ayudó a hinchar enormemente la economía japonesa.
Así, a principios de los 90, la capitalización de la bolsa japonesa era mayor que la de la bolsa americana, aunque la población norteamericana y el PIB norteamericano duplicaban a la población y PIB japoneses. Las grandes empresas se vendían a PERes de 60 veces y más. A esto debemos añadir un aumento sin precedentes del precio de la tierra. Esta fiebre especulativa se estaba financiando por las empresas financieras a unos tipos ligeramente superiores a los del mercado.
Estas circunstancias tan extraordinarias y anormales, generaron una crisis tan, o más, extraordinaria y anormal. De hecho, desde 1991, durante 16 años de crisis económica, el PIB japonés en términos reales sólo ha mostrado números rojos en tres años: 1997 (-0,70), 1998 (-1,30) y 2001 (-0,80). Es una crisis sin crisis. El problema se debía a que las tasas de crecimiento japonesas eran bajas y no bastaban para satisfacer toda la capacidad económica del país.
En este entorno de crisis, el Gobierno japonés decidió actuar ( aunque lo hizo bastante tarde ). Primero subió los tipos para intentar frenar el crecimiento y evitar el crack ( les salió mal ). Después bajaron los tipos de interés al mínimo para potenciar el gasto y la inflación ( les salió mal ). Por último, intentaron reanimar la economía a través del gasto público (¡keynes para todos!) pero el envejecimiento de la población impidió al Gobierno seguir con estos planes de forma sostenible ya que dichos fondos se necesitaban para garantizar las pensiones ( les salió mal ). Y así desde 1991 hasta 2004.
Pero en los últimos años el Gobierno japonés parece que ha descubierto el motivo real de la crisis: la pérdida de confianza de los japoneses en su sistema financiero. Esta es la clave. Así que las últimas medidas han ido dirigidas a sanear los bancos y recuperar la confianza. Para ello, todas las medidas han buscado crear inflación para subir tipos y así:
1) presionar al ahorrador japonés a gastar e invertir so pena de pérdida de valor temporal del dinero y
2) mejorar los márgenes bancarios, hacerlos rentables y que recuperen la confianza perdida.
JAPÓN Y LA INVERSIÓN A LARGO PLAZO
Como hemos visto, la crisis japonesa es muy especial. No por ello podemos pensar que nunca va a volver a repetirse, pero hay que reconocer que es una anomalía dentro de la Historia Económica mundial. Factores familiares como el incremento del precio de la tierra y el envejecimiento de la población se mezclan con factores tan raros como los Kereitsu, el "extraño intervencionismo" ( por llamarlo de alguna manera ) del Gobierno japonés, la falta de respeto a los mercados financieros por parte de los directivos japoneses, la falta de confianza en el sistema bancario, la falta de rentabilidad y de criterio de los bancos... en fin, muchos más aspectos anormales que normales.
Y en este entorno tan anormal, tenemos el único caso en la historia de las economías de los países desarrollados en el que la Bolsa baja durante más de cinco años. ¿Es esta la prueba de que el "Comprar y Mantener" es una estrategia peligrosa, "inmadura" o errónea? Yo creo que no. Y creo esto porque en circunstancias normales ( es decir, si todo ocurre como ha ocurrido desde que las Bolsas son Bolsas y el capitalismo es capitalismo ) el "Comprar y Mantener" funciona. Así de claro. Sólo una vez ( en el caso de Japón ) esta estrategia no ha funcionado y fue en un caso extremadamente raro y con unos factores propios de un país concreto como Japón (con el kereitsu como máximo exponente). Esto no quiere decir que no se pueda volver a repetir. Simplemente demuestra que lo que pasó es muy raro y que vuelva a pasar es aun más raro (porque todos los gobiernos y economistas lo han estudiado hasta la saciedad).
Por tanto, no podemos rechazar el "Comprar y Mantener" por haber fallado en una irregularidad. Cualquier otra estrategia de inversión a corto y medio plazo tiene muchísimos fallos en un entorno de absoluta normalidad. En entornos de anormalidad absoluta ( como en el caso de Japón ) ya ni hablamos. Análisis Técnico, Elliott, Análisis Fundamental cortoplacista, Market Timing con la Economía, Rotaciones de Carteras... todos fallan a diario pero, a diferencia de lo que ocurre con el "Comprar y Mantener", se toma como algo normal y no por ello se rechaza cada método. Sólo el "Comprar y Mantener" ha resultado infalible en un entorno normal. Ningún otro método de inversión ha demostrado ser tan rentable y tan fiable. Ninguno. Y el que diga lo contrario, que lo demuestre.
www.finanzas.com/id.3334608/noticias/noticia.htm
La bolsa, a largo plazo, más rentable que los planes de pensiones garantizados.
Invertir en un plan de pensiones garantizado supone sacrificar una gran parte de tu rentabilidad, que podría ser mayor invirtiendo en renta variable, a cambio de eliminar un riesgo que, a largo plazo, es moderado.
Ignacio Bañón - Finanzas.com
20/05/2002
Los planes de pensiones garantizados, ayudados por el mal comportamiento de la bolsa en los dos últimos años, están atrayendo a un buen número de inversores. Pero invertir en este tipo de planes, que garantizan una rentabilidad en un periodo de tiempo, puede no ser una buena opción a largo plazo.
Tener un plan de pensiones es invertir para la jubilación. Esto es, en muchos casos, invertir a muy largo plazo (por ejemplo 20 ó 30 años). La clave del éxito no es cambiar de plan cada año según vaya la bolsa. La clave es dejar el dinero quieto en un activo que se comporte bien en periodos largos. Y a muy largo plazo, la renta variable suele ser imbatible.
La diferencia entre invertir en un plan garantizado o invertir a largo plazo en renta variable (sin garantía) puede ser muy grande. Mira la siguiente tabla para comparar la una inversión de 10.000 euros en un plan que te garantiza un 40% de rentabilidad al cabo de 10 años, o en renta variable (al 10% anual, cifra conservadora si tenemos en cuenta que la rentabilidad de bolsa en los últimos 75 años ha sido superior al 11%):
Rentabilidad esperada |
Año | Plan Garantizado (40% en 10 años) | Plan en renta variable (10% anual, de media) |
0 | 10.000 | 10.000 |
10 | 14.000 | 25.927 |
20 | 19.600 | 67.275 |
30 | 27.440 | 179.494 |
Pero hay un factor más: la inflación. Si ajustamos la rentabilidad para expresarla euros de hoy (descontando una inflación del 3%) podemos comparar el poder adquisitivo de las dos inversiones.
Rentabilidad esperada ( en euros de hoy ) |
Año | Plan Garantizado | Plan en renta variable |
0 | 10.000 | 10.000 |
10 | 11.000 | 19.672 |
20 | 12.100 | 38.697 |
30 | 13.310 | 76.123 |
Dicho de otra forma, en euros de hoy, estos planes garantizados a duras penas mantienen el poder adquisitivo de tu inversión. Si la inflación sube por encima de lo esperado, tu plan garantizado pude incluso perder valor, en euros de hoy.
¿Y el riesgo? Efectivamente, nadie te garantiza que la renta variable vaya a tener el rendimiento esperado. Puede tener un rendimiento mayor o menor. Pero la renta variable siempre ha tenido rentabilidad positiva en periodos de más de 10 años. El riesgo a largo plazo es relativamente bajo tal y como se ve en la siguiente tabla -Fuente: Micropal 1949-1999 EEUU-. Y no parece que reducirlo a cero compense la pérdida de rentabilidad que muestran las tablas anteriores.
Rendimientos históricos de la renta variable |
En periodos de 1 año | De +53% a -26% |
En periodos de 5 años | De +29% a -2% |
En periodos de 10 años | De +20% a +1% |
Otros planes de pensiones garantizados están estructurados de forma distinta. Te garantizan, por ejemplo, el capital cada año y un porcentaje de la revalorización de un índice. El problema de fondo sigue siendo el mismo: se sacrifica sustancialmente la rentabilidad esperada de tu inversión, a cambio de una mayor certeza de los resultados. Y esta estrategia no tiene mucho sentido en el largo plazo, porque los años buenos se compensan con los malos, y la rentabilidad media "no garantizada" es mucho más alta.
Por eso te recomendamos que no juegues con tu jubilación: invertir en activos rentables a muy largo plazo es la mejor seguridad de conseguir una jubilación sin problemas financieros. Y recuerda: siempre puedes cambiar de plan de pensiones. Por ley.
www.bolsacinco.com/051128080025B5_ganar_dinero_bolsa
_decantate_valor_inversiones_largo_plazo.htm
Mercados
Ganar dinero en bolsa: decántate por el valor en inversiones a largo plazo.
Maria Monteavero :: 28/11/2005 :: 08:00 h.
A largo plazo, invertir en empresas de crecimiento, más volátiles, supone
un riesgo mucho mayor que invertir en las conocidas como de valor,
más estables. Self Trade Bank afirma que gran parte de la rentabilidad de una